A
partir de las puntuaciones recibidas, todavía provisionales (ver “Clasificación histórica de jugadores”),
hemos confeccionado una estadística con la valoración de las plantillas de las
distintas temporadas, cuyo resumen se muestra en el gráfico siguiente:

Se observa que:
El número de jugadores por temporadarara vez es inferior a 20, por tanto es posible que falte algún jugador, pero si es así no deben ser muchos. Se puede considerar por tanto que hay buena base.
En cada una de las termporadas 1973-74 (9º en segunda división, con
Happel/Santos/Buqué), 1996-97 (la temporada “revuelta” de Camacho/Bilardo
fugaz/Rubio, 20º y descenso), 1997-98 (con Rubio/Juan Carlos/Castro Santos, 7º
en segunda) y 1998-99 (con Castro Santos/Marcos Alonso, 4º en segunda y
ascenso), se incluyeron más de 30 jugadores. Parece claro que el alto número de
jugadores utilizados se corresponde, en general, con las peores temporadas, en
las que también hay cambios de entrenador.
La mejor valoración media de la plantilla se obtiene para los
tiempos de Cardo (tres termporadas por encima de 3,0 puntos) y las siguientes
son las de Carriega (77-78 y 78-79) y Olsen (75-76). Olsen fue el entrenador
que subió al Sevilla a 1ª en 74-75 y lo mantuvo muy dignamente en 75-76,
mientras que Carriega lo consolidó en 1ª durante las tres temporadas siguientes.
A partir de la etapa de Cardo, la media empieza a descender con
ligeros altibajos.
Tanto Wallace como Azcargorta y Espárrago tuvieron plantillas mejor
valoradas, en términos generales, que la que tuvo Cantatore a sus órdenes, sin
embargo los resultados de este último fueron superiores.
Bilardo primer año tuvo una plantilla también mejor valorada que
las de Cantatore, pero sus resultados fueron similares.
El caso de Luis Aragonés es curioso. Tuvo buenos resultados deportivos, sin embargo la valoración de las dos plantillas es diametralmente opuesta. Mientras que la plantilla del primer año (6º puesto) está bien valorada (mejor que las de Cantatore, Espárrago, Bilardo, Wallace...), la plantilla del segundo año es notablemente inferior, a pesar de conseguir con ella buenos resultados (5º puesto y UEFA). Quizás se deba a que Luis sabe sacar provecho a sus jugadores, pero no los sabe elegir: Patxi Ferreira, Linde, Moacir, Estebaranz, Juanito y Pedro fueron jugadores fichados por su consejo que son mal valorados por el sevillismo y bajaron considerablemente la media del equipo.
A partir de ahí, las tres siguientes temporadas fueron a peor,
llenándose el Sevilla de jugadores poco valorados: Ferreras, Peixe, Jelicic,
Galván, Oulida, Agostinho, Aranalde, Bebeto, Colusso, Gómez, Marinakis, Mornar,
Onésimo, Petkovic, Axel, Carlao, David, Eboue, Juan Ramón, Lawaree, Tethis,
Wagner, Cordón, Michel, Vukicevic, Alfredo, Nando... un enorme derroche en
fichajes que sólo sirvió para que descendiera la calidad de la plantilla y para
endeudarse. Esto avala nuestra teoría de que hay que aprovechar la cantera para
“rellenar” los puestos y fichar sólo aquello de lo que se carece (ver “Reflexiones sevillistas”).
Cuando tengamos una mayor perspectiva
temporal podremos evaluar las dos últimas temporadas, que en primera impresión,
parece que se remonta la valoración de la plantilla, consecuencia de una mayor
cordura en la dirección y gestión del Club.
Fecha de creación de esta
sección: 4.may.2001
Actualización:
12.dic.2003