Reflexiones sevillistas

de la Peña Sevillista Alsolano

 

Preámbulo:

El texto que sigue constituye una reflexión libre efectuada por aficionados, y como tal debe ser entendida. No es un estudio basado en datos corroborados ni un trabajo periodístico. Se agradecería cualquier colaboración constructiva sobre los hechos u opiniones aquí indicadas.

 

La primera versión de estas reflexiones fue escrita y publicada en internet en 1998, con el Sevilla FC en segunda división, durante la nefasta época del presidente Rafael Carrión. Se actualizó por primera vez en noviembre de 2000, de nuevo con el Sevilla FC en segunda división, y ahora, en mayo de 2003, se revisa y actualiza de nuevo en unas circunstancia bien distintas: el Sevilla FC se mantiene muy dignamente en primera división, con un proyecto en marcha.

 

Peña Sevillista Alsolano

Mayo de 2003

 

Antecedentes

 

El Sevilla ha sido siempre un equipo de los llamados "simpáticos" por el fútbol técnico que suele jugar pero también de los "temidos", ya que por historia siempre ha sido rival duro de vencer.

 

Sin embargo, a pesar de esta historia ahora se encuentra en una situación difícil en lo social y en lo económico, y es preciso buscar soluciones a ambos problemas, con el último objetivo de dar satisfacción a los aficionados.

 

En cuanto a los ingresos económicos, la tendencia actual y con proyección al futuro, al menos al inmediato, es que el factor "militante" (abonados más taquilla) cada vez va a ir pesando menos en los presupuestos de los equipos, a favor de los ingresos por derechos de imagen, televisivos, por éxitos deportivos, etc. Aunque también pudiera ocurrir que los contratos para las retransmisiones televisivas no fueran en el futuro tan cuantiosos como en la actualidad.

 

Pero, ¿hay que ser pesimista? ¿cuál es el camino que hay que seguir?

 

Creemos que el futuro del Sevilla no sólo no es pesimista sino que hay mucho que conseguir si se hacen bien las cosas.

 

Situación actual

 

Lo peor de la época de Luis Cuervas en la presidencia no fue el "descenso administrativo", por malo que esto y sus consecuencias fueran, sino que fue incapaz de dar el salto de calidad que nos podía haber colocado como un equipo puntero.

 

Esta fue una época en la que se dieron unas circunstancias que difícilmente se repetirán: los problemas económicos motivados por la construcción del estadio, en dos fases, se ven ya superados, se consigue un fuerte ingreso por la venta de los terrenos anejos al estadio y además el rival social, el Betis, está pasando por una mala racha, con dos descensos a la segunda división. Incluso otros rivales regionales (Málaga, Granada) que en otros tiempos fueron competitivos tampoco están en situación de competencia.

 

Cuervas hizo una gestión apresurada del corto plazo, apoyándose en los fichajes (había dinero, o capacidad de endeudamiento), pero no estableció una estructura que funcionara eficazmente en el medio-largo plazo. Además, la cantera que tan buenos resultados nos había dado en los 80 quedó poco a poco relegada.

Ahora no estamos en una situación tan buena para conseguir el éxito, pero aún no es difícil conseguirlo.

 

Para ello contamos con los siguientes puntos fuertes:

 

1.       El capital está muy repartido. Esta atomización tiene el inconveniente de que no es fácil su participación en las juntas, ya que es preciso aglutinar los votos por delegación, y por esta circunstancia un paquete relativamente pequeño podría dirigir la sociedad. Esto es lo que ocurre actualmente, el Presidente no es uno de los mayores accionistas, pero tiene el apoyo consensuado de un amplio porcentaje de socios, si bien no de la mayoría absoluta.

Esta atomización del capital también tiene el efecto muy positivo de que nadie que el sevillismo no quiera lo puede dirigir, ya que en estos casos sí se puede perfectamente producir un efecto aglutinador, como de hecho ya ha ocurrido. Esto hace que el Sevilla deje de ser objetivo de especuladores y personalismos.

Creemos que esta cuestión es básica para el futuro de la sociedad y constituye un caso singular en España. Desgraciadamente vemos que otros equipos sufren las consecuencias de tener el capital dominado por una sóla voluntad que no tiene por qué coincidir con la de su afición. Y cuando alguien tiene el dominio, lo puede ejercer en la forma que mejor le convenga...

Este factor por sí solo tampoco garantiza el éxito ni la capacidad del equipo director, pero al menos supone un factor de seguridad contra personas no deseadas o incompetentes. Lo que sí es necesario es que, sin ser precisa la unanimidad, exista un cierto apoyo del capital al presidente.

 

2.       La afición, desde el punto de vista motivador, que siempre responde. No sólo anima, sino que implica a los jugadores en el equipo.

 

3.       El patrimonio es sólido: inmobiliario (estadio, ciudad deportiva), cantera, afición militante.

 

4.       En los últimos años, durante los mandatos de Roberto Alés y en el actual de José Mª del Nido, se ha avanzado mucho en la consecución de una política de club a medio plazo.

 

Y los siguientes puntos débiles:

 

1.       Estamos en un posición precaria de primera división (recorte de ingresos, de autoestima y de proyección).

 

2.       Actualmente se está gestionando bien la precariedad, pero ¿qué ocurriría si esta época de penuria finalmente pasa, y el Sevilla vuelve a disponer de los recursos acordes a su talla?

 

3.       El acuerdo firmado con el Ayuntamiento de Sevilla en 2002 sobre la reclificación de los terrenos del Estadio y de la Ciudad Deportiva no nos deja tranquilos a los aficionados, puesto que puede incidir muy negativamente en el capital disponible, aparte de otras consideraciones deportivas o sentimentales.

 

Las posibilidades de futuro

 

¿Cuáles son los puntos que habría que acometer?

 

La clave está en la eficacia. Hay que conseguir que, puesto que los presupuestos son relativamente más ajustados que los de otros equipos, las inversiones sean más rentables, con el objetivo último de obtener un Sevilla que no sólo gane más partidos, sino que lo haga de forma mejor.

 

Estas últimas temporadas se ha actuado con cierta eficacia en la política de fichajes, si bien ha sido por una necesidad económica perentoria y acuciante. Sería conveniente que cuando las posibilidades económicas aumenten no se olviden estos principios de eficacia y adaptación al presupuesto anual.

 

Para conseguir esta eficacia creemos que es preciso actuar sobre la estructura, la afición y las relaciones exteriores.

 

a)     La estructura

 

Clarificando los puestos de responsabilidad y la responsabilidad de cada puesto:

 

§         El Presidente elegido por el Consejo debe trazar las líneas maestras del objetivo que hay que alcanzar, clarificando el estilo de la entidad, no sólo el administrativo, sino el tipo de fútbol que queremos ver en nuestro estadio: si personalista o de bloque, si técnico o de fuerza, si tácticamente atacante o especulador, etc. Demasiados bandazos hemos dado en los últimos años (el fútbol que Cantatore, Espárrago o Toni diseñan es muy distinto del de Luis, Bilardo o Camacho). Pudiera ocurrir que circunstancialmente fuera necesario recurrir a conceptos distintos de los establecidos para alcanzar metas muy concretas (por ejemplo, durante las últimas temporadas, para conseguir el ascenso y mantenerse en primera) durante un tiempo limitado. Al Presidente también le corresponde establecer y mantener las relaciones exteriores.

 

§         El Director General es el que trabaja en el nivel ejecutivo con las directrices que le marca el Presidente. Pensamos que esta figura es clave en la gestión, debiendo estar encomendada a una persona capacitada, sea o no titular de acciones, con criterios profesionales y objetivos claros. Puede actuar en lugar del Presidente por delegación en algunas representaciones frente a otros organismos.

 

En el pasado inmediato, esta función la ejercieron Herminio Menéndez y Augusto Lahore, con ciertas lagunas en la gestión. Actualmente la está ejerciendo el presidente José Mª del Nido, con la cuestión económica como principal línea de actuación.

 

§         El Director Deportivo debe ser un profesional con amplia experiencia y capacidad, que, actuando dentro de la filosofía que emane del Presidente sea capaz de establecer una verdadera política deportiva a corto, medio y largo plazo, para dar estabilidad y coordinación al trabajo de los diversos estamentos.

 

El Director Deportivo se debe apoyar en un equipo en el que se integren los entrenadores, preparadores, "ojeadores", etc. Para ello nos parece bueno contar con ex-jugadores que, aparte de ser sevillistas y estar capacitados para hacer su trabajo, den una cierta estabilidad al espíritu del cuerpo técnico. Esta idea coincide con la línea de actuación del club en este momento, con la participación en el cuerpo técnico de Ramón Rodríguez “Monchi”, Manolo Jiménez, Antonio Alvarez, Pablo Blanco y en el futuro podrían estar también Ramón Vázquez, Francisco López, el actual entrenador Joaquín Caparrós, etc.

 

§         El entrenador debe tener un perfil acorde a la filosofía determinada por el Presidente. Su papel es el de trabajar con la plantilla de jugadores para desarrollar lo mejor de cada uno y del conjunto. Al estar en contacto continuo con la plantilla, y por tanto conocerla bien, debe estar en continua comunicación con el Director Deportivo, informándole sobre las virtudes y carencias.

 

En el Sevilla (y en otros equipos) frecuentemente se ha permitido que el entrenador efectúe labores de Director Deportivo, admitiéndole fichajes a su medida que luego pueden no cuadrar con las expectativas ni con las preferencias de la entidad. Incluso nos hemos desprendido de algunos grandes valores propios por causa del criterio de un entrenador (caso de Cantatore y Francisco, que posteriormente ha sido muy recordado no sólo por su calidad sino porque dejó un hueco en el equipo que ha sido muy difícil de cubrir durante años).

 

Como se puede ver de toda esta exposición, una cuestión que nos parece fundamental es la de establecer cuál debe ser el estilo futbolístico del equipo: el técnico o el fuerte, el controlador de pase corto o el agresivo de pases largos, el especulador táctico con fortaleza defensiva o el valiente de proyección vertical...

 

Sin duda el equipo de nuestros sueños debe tener algo de todas estas cualidades, pero creemos que alguna de ellas debe estar potenciada sobre las demás, y nosotros creemos que debe potenciarse un Sevilla con jugadores con capacidad técnica, aunque corran menos, mejor que jugadores incansables aunque toscos. En definitiva, el estilo que nos gusta es el de los Álvarez, Francisco, Pintinho, Suker, Montero, Reyes... aunque también haya que contar con jugadores cuya aportación principal sea el esfuezo físico, pero no estén exentos de calidad, como Ramón, Simeone, Rafa Paz, Marcos, Diego, Jiménez, Soler, Torrado...

 

Lo que no queremos son jugadores exentos casi totalmente de condiciones técnicas, por muy bien que sepan entender su papel táctico, ejemplos de este tipo de jugadores desgraciadamente los hay abundantes en la historia reciente del Sevilla, como muestra ahí están Monchu, Cortijo, Aranalde, Pedro, Ferreras...  y no queremos mencionar a ninguno de los actuales integrantes de la plantilla.

 

Se puede observar que la mayoría de estos jugadores han sido fichados a otros equipos y esto nos lleva a pensar: ¿pero no hay en la cantera ninguno mejor, siendo gratis? Uno de los cometidos de la cantera es precisamente el de abastecer al equipo de jugadores de los llamados "de club", aquellos que sin ser grandes figuras son necesarios en todo equipo y que si no se tienen es preciso desembolsar dinero fichándolos, dinero que podría ser mejor aprovechado en los fichajes de los aquellos jugadores de los que se carece, que normalmente son los buenos. Así, una buena política de aprovechamiento de la cantera puede liberar al equipo de tener que efectuar fichajes "de relleno", dejando los mayores esfuerzos para los fichajes más efectivos.

 

Esto no quiere decir que la cantera deba ser exclusivamente fuente de jugadores "de relleno". Lo que quiere decir es que para fichar medianías, mejor fijarse en lo que ya tenemos en la cantera y darles oportunidades. Además, siempre salen jugadores de la cantera con un nivel más que aceptable para ser figuras, pero también es preciso ser pacientes con ellos y darles las oportunidades que se merecen, que a veces se las damos a fichajes que son peores y no se las damos a los nuestros.

 

En la renovación anual de la plantilla sólo se debería empezar a efectuar fichajes después de efectuar los correspondientes “ascensos” desde el filial.

 

Otro papel fundamental de la cantera es la cohesión del equipo. El Sevilla que queremos ver tiene que tener una composición mayoritariamente local. Así se transmitirá mejor a la plantilla el espíritu del equipo y además de estar más implicada, los que vengan de fuera también tendrán más fácil su implicación con la entidad.

 

Sin embargo, tampoco la eficacia del equipo es la única razón. En el fútbol hay mucho de sentimiento, y ahora, en la era de la televisión, para ver a los mejores no hay que comprarse un carnet ni financiar un equipo, sino que es relativamente asequible acceder a los partidos de los equipos llenos de estrellas. Por eso la supervivencia del fútbol local ha de basarse en el sentimentalismo de la afición. Alguien dijo que a nuestros ‘cracks’ los vitoreamos pero a los de casa los queremos. Comprenderlo y asumirlo producirá el espectáculo de la grada llena. Lo contrario, nos llevará al ‘pay per view’ (véase la grada de Riazor con un campeón de Liga).

 

Otro organismo del club podría ser un “senado consultivo-activo” de sevillistas, con objeto de colaborar en el establecimiento de los criterios y facilitar la transmisión de los mismos hacia la sociedad en general. Estaría compuesto por sevillistas reconocidos, que no es necesario sean grandes accionistas, sino más bien sevillistas con criterio y capacidad de influir en la sociedad, que además de aportar estabilidad y coherencia, sirvan de correa de transmisión de determinadas actuaciones frente al gran público. Hace un par de temporadas se dieron pasos en este sentido, pero desconocemos que hayan progresado.

 

b)     La afición

 

Hay que distinguir entre la afición militante que acude al estadio, que es fundamental para lograr un apoyo moral al equipo, y que es la que sustenta el espíritu sevillista, de la afición que circunstancialmente puede acudir a ver un partido de fútbol (normalmente por TV) porque le sea atractivo, aun no siendo seguidor de este equipo. Ambos tipos son importantes, porque si en el primero reside el espíritu, el segundo puede definir los presupuestos económicos. Y por tanto sobre ambos tipos hay que actuar.

 

Hay que ampliar y fidelizar a la afición militante. Para eso es preciso un cambio de actitud. Hasta ahora se ha tratado al abonado como a alguien que tiene la obligación moral de superar todo tipo de obstáculos para conseguir dar el apoyo al equipo de sus amores. Creemos que hay que empezar a darle un trato de "cliente preferente". ¿Cómo? A continuación proponemos algunas ideas:

 

§         Agilizando el proceso de adquisición/renovación de abonos: atención telefónica efectiva, informatización, domiciliación bancaria, facilitando cambios de asiento, evitando desplazamientos... Hay que reconocer que en los últimos años se ha avanzado mucho en este aspecto, que sin embargo sigue siendo necesario mejorar.

 

§         Abaratando el precio de los abonos. Tenemos una amplio estadio que difícilmente se llena. Los ingresos debidos a los abonos cada vez representan menos dentro de los ingresos globales. Entonces, ¿por qué no emprender una campaña agresiva de captación de abonados abaratando los precios? El objetivo principal debe ser el público infantil y juvenil, que es el de menor poder adquisitivo pero mayor perspectiva de futuro.

 

En los últimos años el abonado ha sido maltratado cuando el equipo ha necesitado un apoyo suplementario del público, por el abaratamiento de las entradas generales, por debajo del precio de coste al abonado.

 

§         Fidelizando al abonado existente que actualmente sufre unas penosas instalaciones cada partido: desde el acceso al estadio (¿cuándo el Ayuntamiento nos dejará de poner dificultades?) y aparcamientos hasta los servicios del estadio tales como puertas de entrada (colas), estado interior (penoso), servicios higiénicos (¿higiénicos?), hay que pensar ya en el cubrimiento total del estadio para evitar sol y lluvias... Se podrían también establecer una serie de bonificaciones por antigüedad, bien económicas, aplicando descuentos progresivos (como los seguros de los coches) o bien cualitativas, permitiendo el acceso a localidades mejores.

 

Muchos abonados, al cumplir un cierto ciclo personal, se desilusionan y dejan de renovar su abono. Una política que incentive la antigüedad ayudaría a disminuir esta fuga de abonados por desinterés.

Existen colectivos de sevillistas que no pueden acudir al estadio regularmente, como por ejemplo residentes en otras localidades o provincias, niños, personas mayores, etc., pero que gustosamente se abonarían a un carnet de “simpatizante” que permitiera el acceso a un cierto número limitado de partidos, ofertas especiales en la(s) tienda(s) oficial(es), y otras opciones que vayan surgiendo. En todo caso, serían sevillistas militantes reconocidos y también servirían para la difusión de la ‘marca’.

 

Mención especial, por lo que suponen de desconsideración, son las molestias que se causan a algunos abonados cada vez que viene una afición numerosa del equipo rival, a la que se ubica en una zona del estadio de la que se ‘desaloja’ a los abonados que allí se ubican sin previo aviso, ni ayuda, ni alternativa, cuando sería fácil ofrecer un cambio a otra localidad mejor en lugar de dejar que se busquen otra por su cuenta, desplazando a su vez a otros abonados...

 

Existen espectáculos ofrecidos en locales con mucho menor aforo y similar coste que disponen de un servicio adecuado de atención y ayuda al público (azafatas, auxiliares, encargados...).

 

§         Cuidando la cantera: queremos que los niños de Sevilla sepan que si tienen calidad y trabajan, tienen su oportunidad en el Sevilla. Que los equipos modestos se sientan apoyados por el Sevilla con acuerdos de beneficio mutuo. Así se puede crear también una afición cada vez más entendida... y una juventud cada vez más sevillista.

 

Esto también significa invertir ciertas partidas económicas que la afición también debe comprender y apoyar.

 

En relación con este apartado, creemos que los jugadores y técnicos profesionales del Sevilla deben tener una cláusula contractual que les obligue a efectuar determinados actos de promoción pública, sobre todo encaminada a la juventud y a la cantera, como por ejemplo:

 

·         Firmas de autógrafos y contacto directo con los aficionados, organizados en lugares públicos (plazas, hipermercados, espacios de ocio...).

 

·         Actividades benéficas, similares a la actual cabalgata para el Hospital de San Juan de Dios, pero en mayor cantidad y con mayor repercusión.

 

·         Entrevistas en los medios de comunicación (esto no puede estar dejado totalmente a la voluntad del profesional), incluyendo una formación previa en estilo y comunicación.

 

·         Jornadas de ayuda a otros equipos de la cantera local y provincial, con la asistencia activa a sus entrenamientos, coloquios, etc. Los partidos intersemanales contra otros equipos de la provincia nos parece una actividad muy acertada, en este sentido.

 

§         También hay que ampliar la base de afición no militante... pero ¿cómo? ¿qué es lo que atrae a los potenciales "clientes"? La respuesta está en un producto con aliciente: un Sevilla que tenga una personalidad y un estilo definido de juego que sea atractivo, pero esto más que una condición es la consecuencia de una estrategia a medio y largo plazo.

 

Pero quizás no haya que ser pasivo en esta faceta, sino mejor activo. En España esta cuestión está muy limitada por la regulación actual de los derechos televisivos, pero puestos a imaginar, ¿no se podría empezar a pensar en el mercado internacional? ¿y si empezamos a "hacer sevillistas" en el extranjero? Por ejemplo, se puede llegar a acuerdos con televisiones extranjeras o internacionales para que emitan partidos del Sevilla en otros países, pero para conseguir esto el Sevilla tiene que tener algún atractivo para ellos.

 

Para aumentar este atractivo podríamos llegar a acuerdos bilaterales ("hermanamientos") con equipos de un nivel parecido en otros paises de poder adquisitivo aceptable, por ejemplo americanos (Argentina, Chile, Colombia, Perú, México, USA...), africanos (Marruecos, Sudáfrica), asiáticos (Japón, China, Corea) de forma que sus aficionados también lo sean en cierta parte del Sevilla. Estos acuerdos podrían incluir una política de intercambio de jugadores, la disputa cíclica de torneos o partidos amistosos... ¿incluso intercambio de accionariado? Esto podría hacer atractivo allí un partido del Sevilla y por tanto una remuneración por parte de la televisión.

 

A nivel español o europeo este tipo de acuerdos son también posibles, pero sin duda más dificiles de conseguir, dado que existe o puede existir competencia directa con los equipos.

 

Relacionado con este capítulo, hay que destacar la iniciativa de la Peña Sevillista Internauta NerviOnLine de abrir una escuela de fútbol base en Tucumán, Argentina, que si ahora es una realidad es gracias al trabajo e ilusión que ponen los integrantes de la peña hermana, aunque también hay un cierto apoyo oficial del club.

 

c)      Las relaciones exteriores

 

§         Relaciones institucionales: siguiendo la línea, ya empezada, de ganar cada vez más peso en la Federación, de forma que tengamos la representación que nos merecemos.

 

§         Relaciones con otros equipos: es preciso que el nombre del Sevilla sea considerado con el debido respeto por los demás equipos, sobre todo los españoles. Para esto hay que promover una política institucional que sea clara y honorable, entendiendo que lo cortés no quita lo valiente. El Sevilla puede ser una amigo leal o un enemigo temible.

 

En esta relación es conveniente aplicar una política de colaboración mutua con otros equipos, especialmente con los regionales y locales, de forma que tengamos una opción preferente sobre aquellos jugadores que pudieran interesar. Para esto es preciso que esta relación no se convierta en una mera ampliación de filiales, sino en una verdadera colaboración. Por ejemplo, en algunas temporadas nos han sobrado jugadores, que podrían interesar a otros equipos andaluces (Huelva, Córdoba, Granada, Málaga, Xerez...) ¿por qué no facilitarles estas opciones, incluso con algún coste económico para el Sevilla, a cambio de formalizar acuerdos para el futuro? Estos acuerdos se podrían establecer incluso con equipos extranjeros (véase lo indicado anteriormente sobre acuerdos bilaterales). Creemos que nos conviene tomar actitudes como ésta en lugar de buscar enfrentamientos con otros equipos como ha ocurrido durante la época Cuervas.

 

§         Un tratamiento específico debe darse a la política de relación con el Betis. Hay que considerar que por una parte el Betis es nuestro rival más directo y nuestra competencia, en el sentido comercial del término. Por tanto nuestra actuación no puede ser la de favorecerle. Pero pensamos por otra parte que la particular personalidad de nuestra ciudad hace necesaria una coexistencia pacífica y motivante. El Betis es un factor de motivación para el Sevilla, como también al contrario, y de ello hemos de aprovecharnos.

 

Recientemente se han establecido ciertos contactos entre las directivas de ambos equipos, con objeto de iniciar una colaboración, de momento muy prudente, pero que entendemos proyectada al futuro con mayor intensidad. Apoyamos esta iniciativa por cuanto tiene de normalización en la vida deportiva de la ciudad y en la lucha contra las actitudes violentas en el deporte, sin embargo queremois hacer unas consideraciones:

 

En el aspecto extradeportivo, creemos que la división de la ciudad en dos aficiones influye en el trato recibido de las administraciones locales y regionales (esto incluye a  Ayuntamientos, Gobiernos Autonómicos y Televisiones, ¿cuántos equipos hay sostenidos principalmente por la Administración, por ejemplo en La Mancha, Extremadura, Madrid, Cataluña e incluso en Andalucía?), con los inversores publicitarios, comercios, etc.

 

Una actuación conjunta, en lo posible, de ambos equipos frente al mercado e instituciones creemos que sería beneficiosa para ambos.

 

La relación con el Betis debe ser sumamente cautelosa para que progrese con efectos positivos sin que los recelos aborten las maniobras, pues es el principal competidor, y además no podemos olvidar que gran parte de la afición sevillista no confía en su presidente, debido a su historia personal de enfrentamientos.

 

Podría establecerse esta relación en el marco de una sociedad conjunta, con competencias claras y bien definidas, en la que haya una representación de los dos equipos, pero no al nivel de presidentes, sino de ejecutivos (por ejemplo los Directores Generales), quienes, con criterios más empresariales que deportivos, tendrían objetivos concretos y trazarían las líneas estratégicas de la relación de una forma transparente, con objeto de mejorar las condiciones de ambas sociedades frente a terceros.

 

Somos conscientes de que esta idea puede ser poco comprendida, e incluso rechazada por algunos sevillistas, y precisamente por eso es necesario que exista una gran transparencia que haga comprender que en una negociación, para llegar a un acuerdo debe haber un beneficio para ambas partes, beneficio que no se conseguiría sin esa colaboración.

 

Como ideas de trabajo podemos enumerar: ingresos por publicidad y patrocinios, actuaciones frente a las administraciones en temas comunes, incluso la gestión de un partido anual Sevilla-Betis que ayude a conseguir ingresos, la normalización de las relaciones...

 

La rivalidad local siempre ha sido entendida en Sevilla de forma sana, sin llegar a los niveles de enfrentamiento y violencia que se dan en otros lugares y que, desgraciadamente, parece que ya también se dan aquí. Debe ser un motivo de orgullo para los sevillanos ser capaces de mantener la rivalidad en este tono deportivo y de buen humor con un poquito de ‘picante’ de siempre, ya que ¿en qué familia sevillana no coexisten sevillistas y béticos?

 

Por esto creemos que las relaciones institucionales con el Betis deben ser cordiales, honorables y limpias. Para ganarles están los ‘derbis’.

 

Peña Sevillista Alsolano

www.alsolano.com

Fecha de creación de esta sección: 1.may.1998

Última actualización: 12.dic.2003